El Chupacabras (Orígenes) (Segunda Parte)

José Perez Trabajó como investigador asociado con el Investigador y periodista Jorge Martín de la revista desaparecida Enigma decada de los 80 hasta el 90 y en la mayoría de los casos publicados fueron investigados en conjunto. Esteremos presentando de primera mano de sus experiencias en sus investigaciones de campo cuando estuvo llevando casos para la desaparecida revista.
El Chupacabras (Orígenes) (Segunda Parte)

Una mañana de Septiembre de 1995 recibí una llamada de mi amigo investigador Jorge Berríos. El me decía…José, avanza, que el Chupacabras atacó en Guaynabo. Yo le dije…Chico, déjate de eso, que eso son cuentos de camino. El me dijo, No, en serio avanza, que te voy a pasar a buscar. Un poco sin animo, le contesté…OK vamos a ver al famoso “Chupacabras”

El incidente había ocurrido a unas pocas millas de donde vivía para ese tiempo en el sector de “Los Filtros” En Guaynabo.

El área en cuestión eran unas residencias rurales que quedaban en una carretera asfaltada sin salida. Cuando llegamos allí, encontramos a varios vecinos reunidos mirando algo que estaba en el piso. En seguida nos identificamos y nuestra curiosidad nos movió a acercarnos a ver que era lo que ellos estaban mirando. Allí en el piso, sobre el asfalto, estaba el cuerpecito de una cabrita, La misma presentaba un enorme agujero en el cuello como del tamaño de una moneda de veinticinco centavos.

Aunque estaba sobre el pavimento, no había ni una gota de sangre en el piso ni sobre su piel. Solo se veía el enorme agujero. Esta escena me impactó de inmediato, pero no era ni siquiera semejante a lo que posteriormente ibamos a ver.

Indagando sobre el asunto conocimos al dueño de una de las residencias al cual para el efecto de esta historia conoceremos como el Señor Jaime Rivera.

El Sr. Rivera nos invitó al patio de su casa para que viéramos lo que allí había sucedido.

Cuando pasamos al patio comenzamos a ver una escena “Dantesca” como sacada de una película de terror o de ciencia ficción.

Esparcidos por todo el patio estaban los cuerpos de dos conejos, dos gallinas de Guinea, y una docena de gallinas.

Las gallinas tenían unas perforaciones similares a la de las cabras en el área del cuello y debajo de sus alas. Sus cadáveres habían sido drenados de sangre.

De las Guineas solo aparecieron las cabezas y las patitas.

Lo más que me impresionó fueron los conejos. Había pedazos de conejo por todas partes. Las patitas por un lado y parte de sus cuerpos con piel por otro. Sus cabezas no aparecían por ningún lado.

Jorge y yo estábamos boquiabiertos mirando aquel espectáculo. Jamás habíamos visto algo seméjate.

Definitivamente aquello no podía ser obra de perros. Aquello parecía mas como el ataque de algún animal salvaje y feroz. En seguida pensamos en algún tipo de felino como un león, tigre, puma o algún gato salvaje. Pero…y los agujeros? Y donde estaba la sangre?

Mientras inspeccionabamos la “escena del crimen”, le preguntamos a Don Jaime que donde estaban los animales originalmente. Don Jaime nos mostró una enorme jaula de madera y de tela metálica como de unos 12 pies de largo por 3 pies de ancho. La tapa ( o el techo ) de la jaula era una pieza de madera de unos ¾ de pulgada de espesor bien pesada.

Le preguntamos a Don Jaime si el había visto o escuchado algo la noche anterior a lo cual el nos contestó que no. El nos explicó que la jaula estaba debajo de un árbol frondoso (difícil de que fuera visto por algo que viniera volando).

Lo que atacó a los animales quitó aquella pesada tapa aparentemente como si fuera un pedazo de papel y la lanzó a más de 30 pies de distancia.

La tapa estaba en el piso y Don Jaime nos dijo…Vírenla al revés.
Jorge y yo la levantamos y la viramos de otro lado y cuando lo hicimos quedamos asombrados.

La madera presentaba muchos rasguños profundos como si algo muy fuerte con garras se hubiera vuelto loco y hubiera arañado la madera. Parecía como si alguien hubiese cogido una de esas herramientas de jardineria tipo tridente en ambas manos y hubiese tratado de desgarrar la madera. Lo primero que pensé fue…Oh, Oh, por aquí andaba “Freddy Kruger” (en aquel tiempo todavía Wolverine no era tan famoso).

Entrevistamos también a los otros vecinos los cuales nos comentaron que durante esos días había habido otros ataques similares en el sector.

Salí de allí con otra opinión sobre el Fenómeno. Definitivamente aquello simplemente no tenía ninguna explicación. No hay animal conocido por el hombre que pudiera haber causado esta matanza ni que dejara a los animales sin sangre ni que pudiera arrojar una jaula tan pesada a más de 30 pies de distancia.

Desde ese día aprendí que estábamos bregando con un “nuevo” misterio y que posiblemente estaba vinculado al Fenómeno OVNI. Después de eso entrevistamos cientos de testigos a través de toda la isla con casos muy similares.

Según me sea posible continuare “posteando” mas de los casos que investigamos durante esa época. Pero les aseguro, que al día de hoy que estas historias no han terminado y el Fenómeno continua aún mas misterioso que el primer día que lo investigamos y cada día me asombra mucho mas.

El Chupacabras (Orígenes) (Segunda Parte)Una mañana de Septiembre de 1995 recibí una llamada de mi amigo investigador Jorge Berríos. El me decía…José, avanza, que el Chupacabras atacó en Guaynabo. Yo le dije…Chico, déjate de eso, que eso son cuentos de camino. El me dijo, No, en serio avanza, que te voy a pasar a buscar. Un poco sin animo, le contesté…OK vamos a ver al famoso “Chupacabras”El incidente había ocurrido a unas pocas millas de donde vivía para ese tiempo en el sector de “Los Filtros” En Guaynabo.El área en cuestión eran unas residencias rurales que quedaban en una carretera asfaltada sin salida. Cuando llegamos allí, encontramos a varios vecinos reunidos mirando algo que estaba en el piso. En seguida nos identificamos y nuestra curiosidad nos movió a acercarnos a ver que era lo que ellos estaban mirando. Allí en el piso, sobre el asfalto, estaba el cuerpecito de una cabrita, La misma presentaba un enorme agujero en el cuello como del tamaño de una moneda de veinticinco centavos. Aunque estaba sobre el pavimento, no había ni una gota de sangre en el piso ni sobre su piel. Solo se veía el enorme agujero. Esta escena me impactó de inmediato, pero no era ni siquiera semejante a lo que posteriormente ibamos a ver.Indagando sobre el asunto conocimos al dueño de una de las residencias al cual para el efecto de esta historia conoceremos como el Señor Jaime Rivera.El Sr. Rivera nos invitó al patio de su casa para que viéramos lo que allí había sucedido. Cuando pasamos al patio comenzamos a ver una escena “Dantesca” como sacada de una película de terror o de ciencia ficción.Esparcidos por todo el patio estaban los cuerpos de dos conejos, dos gallinas de Guinea, y una docena de gallinas. Las gallinas tenían unas perforaciones similares a la de las cabras en el área del cuello y debajo de sus alas. Sus cadáveres habían sido drenados de sangre.De las Guineas solo aparecieron las cabezas y las patitas.Lo más que me impresionó fueron los conejos. Había pedazos de conejo por todas partes. Las patitas por un lado y parte de sus cuerpos con piel por otro. Sus cabezas no aparecían por ningún lado.Jorge y yo estábamos boquiabiertos mirando aquel espectáculo. Jamás habíamos visto algo seméjate.Definitivamente aquello no podía ser obra de perros. Aquello parecía mas como el ataque de algún animal salvaje y feroz. En seguida pensamos en algún tipo de felino como un león, tigre, puma o algún gato salvaje. Pero…y los agujeros? Y donde estaba la sangre?Mientras inspeccionabamos la “escena del crimen”, le preguntamos a Don Jaime que donde estaban los animales originalmente. Don Jaime nos mostró una enorme jaula de madera y de tela metálica como de unos 12 pies de largo por 3 pies de ancho. La tapa ( o el techo ) de la jaula era una pieza de madera de unos ¾ de pulgada de espesor bien pesada. Le preguntamos a Don Jaime si el había visto o escuchado algo la noche anterior a lo cual el nos contestó que no. El nos explicó que la jaula estaba debajo de un árbol frondoso (difícil de que fuera visto por algo que viniera volando). Lo que atacó a los animales quitó aquella pesada tapa aparentemente como si fuera un pedazo de papel y la lanzó a más de 30 pies de distancia. La tapa estaba en el piso y Don Jaime nos dijo…Vírenla al revés. Jorge y yo la levantamos y la viramos de otro lado y cuando lo hicimos quedamos asombrados.La madera presentaba muchos rasguños profundos como si algo muy fuerte con garras se hubiera vuelto loco y hubiera arañado la madera. Parecía como si alguien hubiese cogido una de esas herramientas de jardineria tipo tridente en ambas manos y hubiese tratado de desgarrar la madera. Lo primero que pensé fue…Oh, Oh, por aquí andaba “Freddy Kruger” (en aquel tiempo todavía Wolverine no era tan famoso).Entrevistamos también a los otros vecinos los cuales nos comentaron que durante esos días había habido otros ataques similares en el sector.Salí de allí con otra opinión sobre el Fenómeno. Definitivamente aquello simplemente no tenía ninguna explicación. No hay animal conocido por el hombre que pudiera haber causado esta matanza ni que dejara a los animales sin sangre ni que pudiera arrojar una jaula tan pesada a más de 30 pies de distancia.Desde ese día aprendí que estábamos bregando con un “nuevo” misterio y que posiblemente estaba vinculado al Fenómeno OVNI. Después de eso entrevistamos cientos de testigos a través de toda la isla con casos muy similares.Según me sea posible continuare “posteando” mas de los casos que investigamos durante esa época. Pero les aseguro, que al día de hoy que estas historias no han terminado y el Fenómeno continua aún mas misterioso que el primer día que lo investigamos y cada día me asombra mucho mas.
version english:

Jose Perez worked as a research associate with the researcher and journalist Jorge Martin defunct magazine Enigma decade of 80 to 90 and in most published cases were investigated together. Esteremos presenting firsthand experiences in their field research when he was carrying cases for the defunct magazine.
The Chupacabras (Origins) (Part Two)

One morning in September 1995 I received a call from my friend Jorge Berrios researcher. He told me … Jose, advances, the Chupacabras attacked in Guaynabo. I said … Boy, stop it, that fairy tales are. He said, No, really moving, I’m going to go for. Slightly without intention, I said … OK let’s see the famous “Chupacabras”

The incident happened a few miles from where I lived at that time in the area of ​​”filters” in Guaynabo.

The area in question was a rural residences remaining on a paved road ends. When we got there, we found several neighbors gathered looking at something that was on the floor. Then we identify and our curiosity led us to see that it was closer to what they were watching. There on the floor, on the road, was the tiny body of a goat, It had a huge hole in the neck about the size of a U.S. quarter.

Although I was on the pavement, there was not a drop of blood on the floor or on your skin. Only saw the gaping hole. This scene struck me right away, but it was not even like what we would see later.

Inquiring about it met the owner of one of the residences which for the effect of this story know as the Lord Jaime Rivera.

Mr. Rivera invited us to his backyard for us to see what had happened there.

When we begin to see the courtyard scene “Dantesca” like something out of a horror movie or science fiction.

Scattered throughout the yard were the bodies of two rabbits, two guinea hens, and a dozen chickens.

The hens had similar perforations to the goats in the area of ​​the neck and under his wings. Their bodies had been drained of blood.

Of the Guineas appeared only heads and legs.

What impressed me most were the rabbits. There were pieces of rabbit everywhere. The legs on one side and part of their bodies with skin on the other. Their heads did not appear anywhere.

Jorge and I were speechless watching this spectacle. We had never seen anything seméjate.

Definitely this could not be the work of dogs. It looked more like a wild animal attack and fierce. Then think of some sort of cat like a lion, tiger, cougar or a wildcat. But … and holes? And where was the blood?

As we surveyed the “crime scene”, we asked Don Jaime to where they were originally animals. Don Jaime showed us a huge wooden cage and wire mesh as about 12 feet long by 3 feet wide. The cap (or ceiling) of the cage was a piece of wood about ¾ inch thick very heavy.

We asked Don Jaime if he had seen or heard something the night before so the we said no. He explained that the cage was under a leafy tree (it was seen hard for something to come flying).

What animal attacked the heavy lid that apparently took it like a piece of paper and threw more than 30 feet away.

The lid was on the floor and Don Jaime said … Vírenla backwards.
Jorge and I got up and we turned the other way and when we did we were amazed.

The wood had many deep scratches as if something very strong claws had gone mad and had scratched the wood. It looked like someone had taken one of those garden tools such trident in both hands and had tried to tear the wood. My first thought was … Oh, Oh, here walked “Freddy Kruger” (at that time still was not as famous Wolverine).

Also interviewed other neighbors who told us that in those days there had been similar attacks in the area.

I left there with another view on the phenomenon. Definitely something simply had no explanation. No animal known to man that could have caused this massacre or to stop the animals without blood or you could throw a cage so heavy over 30 feet away.

From that day I learned that we were struggling with a “new” mystery and possibly was linked to the UFO phenomenon. After that we interviewed hundreds of witnesses throughout the island with similar cases.

According possible I CONTINUE “posting” most of the cases investigated during that time. But I assure you that as of today, these stories are not finished and the phenomenon continues even more mysterious than the first day that we investigate and amazes me every day more.

Para aquellos que desean tener mas informacion puede ir a la pagina de Jose Perez en Facebook

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